El arte de cuidar flores frescas
En Betty & Brooke creemos que cada ramo cuenta una historia. Nuestras flores frescas son seleccionadas cuidadosamente para transmitir elegancia, emoción y belleza natural. Para que disfrutes tu arreglo por el mayor tiempo posible, hemos preparado esta guía exclusiva de cuidado floral.
1. Prepara tus flores al recibirlas
Al recibir tu ramo de Betty & Brooke:
Corta de 1 a 2 cm del tallo en diagonal con una herramienta afilada.
Retira las hojas que queden por debajo del nivel del agua.
Coloca las flores en un florero limpio con agua fresca.
Este primer paso es esencial para garantizar una hidratación óptima.
2. Cambia el agua con frecuencia
La frescura comienza con agua limpia.
Cambia el agua cada 24–48 horas.
Lava el florero antes de rellenarlo.
Añade el conservante floral incluido en tu pedido.
Nuestros sobres nutritivos están diseñados para prolongar la vida y el color vibrante de tus flores.
3. Elige el lugar perfecto
Para mantener su belleza natural:
Evita la luz solar directa.
Mantén el arreglo lejos de fuentes de calor.
No lo coloques cerca de frutas maduras.
Prefiere espacios frescos y con luz indirecta.
Un entorno adecuado marca la diferencia.
4. Mantenimiento diario
Retira pétalos o flores marchitas.
Recorta ligeramente los tallos cada dos días.
Supervisa el nivel de agua diariamente.
Un pequeño cuidado diario mantiene el arreglo impecable.
Compromiso Betty & Brooke
En Betty & Brooke trabajamos con flores frescas de la más alta calidad para garantizar arreglos sofisticados y duraderos. Nuestro compromiso es que cada entrega sea una experiencia memorable desde el primer momento hasta el último pétalo.
Cuidar tus flores es prolongar la emoción.

